PROSAS · 1 MIN DE LECTURA
Los que exigen la vida
Cuando realidad los hombres son muertos que se exigen la vida, inútiles, desesperados como fragmentos acompasados de un lamento que lagrimea bajo un farol en la calle desierta en la que las manchas le recuerden a su infancia, infancia de memorias malditas, crucificadas, incendiadas por el instante que decidió volver a respirar y no morir, en que decidió exigirse a si mismo la vida negando la muerte, la belleza de la parca de pelo largo y piel fina que lo esperaba al otro lado del lado, en ese lugar único, en que la conspiración no tiene límite, en el que todos hablan pero nadie sabe, en el que todos descasan murmurando eternamente todo lo que no dijeron antes de morir.