PROSAS · 1 MIN DE LECTURA
A bielorrusia a biellorusia se fue
Que absurdo eh, que coco destruido por un martillo de cartón con punta afilada. Que naranja tan poco mecánica de engranajes silenciados por la grasa soplada a presión. Cuanto subrayado hay en mi libro y cuan pocas letras tuyas aún se ven, borroneadas, alborotadas, perdidas entre la tinta humedecida por mis lagrimas de aceite. Y mis dibujos, tus dibujos, que se desdibujan unos a otros para unirse y separarse en trazos absueltos, sin etiquetas que los obligue a mantenerse siendo uno. No me pidas que continué rayando, dibujando, desdibujando, solo por vos, a tu orgulloso egoísmo le solté la guillotina y le puse la firma, ensobrado lo envie a bielorrusia piba mía, los garabatos ya estan lejos y nosotros también.