PROSAS · 1 MIN DE LECTURA
Mi cementerio de cristal
Me rompo en piezas azules y blancas como un tablero de ajedrez cristalino. El tintineo de mis piezas sobre el piso es eternamente penetrante y vocifera gritos de dolor. Las fisuras se repiten una y otra vez sobre el vidrio olvidado y mis venas se endurecen hasta petrificarse. Me quedo sin movimientos y me olvido del último día que fui útil, siento que me pierdo en el jardín de la muerte espaciada, vacía, olvidado en un patio grande donde el único cementerio es individual y mio, solo mío.