PROSAS · 1 MIN DE LECTURA
Rostros azules crecen en los pisos, se estiran…
Rostros azules crecen en los pisos, se estiran como elásticos angostos que se vuelven pequeños a medida que tocan las alturas; sus medidas hipnóticas se vuelven gritos pero ella duerme apacible en su cuna, y sus bocas se quiebran en llantos y quejidos pero ella duerme apacible en su cama, hace tiempo se acostumbró a los rostros y ahora se levanta y los esquiva mientras camina hacia el baño para lavarse la cara, se mueve entre ellos mientras lloran, mientras gritan, mientras en quejidos inútiles abandonan su último sueño en el olvido.